Diabetes en personas mayores: recomendaciones clínicas para el manejo diario
La diabetes en personas mayores presenta características específicas que requieren un abordaje diferenciado. En esta etapa de la vida, el objetivo principal no es únicamente el control glucémico estricto, sino la prevención de complicaciones, la seguridad del paciente y la preservación de la calidad de vida.
A continuación, se presentan recomendaciones generales basadas en la práctica clínica habitual para el manejo de la diabetes en la población geriátrica.
Control glucémico individualizado
En pacientes de edad avanzada, especialmente con comorbilidades o riesgo de caídas, las hipoglucemias representan un riesgo significativo.
Recomendaciones:
- Establecer objetivos de glucemia individualizados
- Evitar controles excesivamente frecuentes sin indicación clínica
- Registrar los valores para detectar tendencias
- Consultar ante episodios recurrentes de hipoglucemia
La prioridad debe ser la estabilidad metabólica, no la normalización estricta.
Plan nutricional adaptado
La alimentación debe ser equilibrada, suficiente y regular, evitando restricciones excesivas que puedan comprometer el estado nutricional.
Principios básicos:
- Mantener horarios de comida regulares
- Priorizar verduras, legumbres, proteínas magras y pescado
- Controlar la ingesta de hidratos de carbono simples
- Evitar el consumo habitual de azúcares añadidos y bebidas azucaradas
La educación nutricional debe adaptarse a la capacidad funcional y cognitiva del paciente.
Actividad física segura y continuada
El ejercicio regular mejora el control glucémico, la movilidad y el bienestar general.
Recomendaciones:
- Actividad física moderada, adaptada a la condición funcional
- Caminar, ejercicios de movilidad o fortalecimiento suave
- Evitar el sedentarismo prolongado
Cualquier programa debe ajustarse a las limitaciones individuales.
Adherencia y revisión de la medicación
La polimedicación es frecuente en personas mayores y aumenta el riesgo de errores terapéuticos.
Medidas recomendadas:
- Uso de pastilleros y sistemas de recordatorio
- Revisión periódica del tratamiento
- No modificar dosis sin supervisión médica
La simplificación del tratamiento mejora la adherencia y reduce riesgos.
Prevención de complicaciones en los pies
El cuidado del pie diabético es fundamental para prevenir infecciones y amputaciones.
Cuidados esenciales:
- Inspección diaria de los pies
- Higiene adecuada y secado meticuloso
- Uso de calzado apropiado
- Corte correcto de uñas
Ante lesiones persistentes, se requiere valoración especializada.
Hidratación y descanso adecuados
La deshidratación puede agravar la hiperglucemia y es frecuente en la población geriátrica.
- Fomentar una ingesta hídrica adecuada
- Mantener rutinas de descanso regulares
El equilibrio general contribuye al control metabólico.
Identificación precoz de descompensaciones
Es esencial reconocer los signos de alteraciones glucémicas:
Hipoglucemia:
- Sudoración
- Temblor
- Confusión
- Mareo
Hiperglucemia:
- Polidipsia
- Poliuria
- Astenia
Ante síntomas, se recomienda actuación precoz y consulta médica.
Abordaje psicosocial
La diabetes en la vejez puede generar ansiedad, frustración o sensación de dependencia.
- Evaluar el estado emocional
- Favorecer el apoyo familiar y social
- Evitar actitudes culpabilizadoras
El enfoque debe ser integral y centrado en la persona.
El manejo de la diabetes en personas mayores debe basarse en la individualización del tratamiento, la prevención de riesgos y el mantenimiento de la autonomía funcional. Un enfoque multidisciplinar y realista es clave para mejorar los resultados clínicos y la calidad de vida del paciente.

